¿Como se desarrolla un encuentro con la Ayahuasca con Jaguar Negro?

¿Como se desarrolla un encuentro con la Ayahuasca con Jaguar Negro? Volver al Blog 9 de octubre de 2024 Carlos Jaguar Fotografía de Encuentro con Jaguar Negro Todo comienza una semana antes del encuentro. Preparas tu cuerpo, mente y corazón para el contacto con las plantas maestras. La dieta libre de grasas, irritantes y carnes puede ayudarte a una mejor experiencia. La ingesta de verduras, frutas, tés, semillas, granos preparan tu cuerpo; y actividades como pranayama, yoga, meditación, tai-chi, preparan tu mente y alinean tu energía. Te sugerimos seguir la dieta del perdón que te proporcionamos para liberar energía negativa. El día del encuentro, avanzada la tarde te reúnes con hermanas y hermanos que buscan el encuentro también. La cita con tu ser interior ha comenzado. Las dinámicas de integración te permiten relajarte y convivir con los demás asistentes. Según el formato del encuentro, participas en el temazcal, la ceremonia de purificación, la plática de introducción, el ritual de apertura, la meditación guiada etc. Para prepararte armonizando tu energías para el encuentro. Desde el copal hasta el agua florida se despliegan elementos ancestrales alrededor de ti, preparando el espacio, la atmósfera y tu cuerpo para el encuentro. Ya caída la noche comienza la sesión; esto debido a que la oscuridad te ayuda para que tengas más visualizaciones (no alucinaciones) y que la luz no lastime tus ojos debido a la hipersensibilidad que genera el brebaje. Este momento es el más importante, donde te inicias como vegetalista, por establecer el contacto con el poder de la planta maestra, y es también, el momento más sencillo. Te damos un vasito con ayahuasca y la ingieres. Las palabras, oraciones, aromas, movimientos son universales. En lo único que se parecen dos encuentros de Ayahuasca es en la toma. Cuando llevas a la boca el amor líquido, sabe raro. Distinto. Su sabor se parece a la madera, a la tierra, a vino. Dicen que tiene contenidos los 5 sabores: amargo, ácido, salado, dulce y umami. Se percibe un ambiente de respeto e introspección en la reunión cuando todos han ingerido. Elevamos rezos, cantamos icaros, sugerimos posturas, ideas, etc. Lo que pasa después de la ingesta es completamente distinto entre uno y otro encuentro. La música y los cantos chamánicos en vivo se despliegan durante toda la velada, acompañándote en tu cita con tu ser interior. Pasada la hora u hora y media, dependiendo del grado resistencia mental que presentes, comienza la mareación (muchos la logran pasados 10 minutos de la ingesta), algunos vomitan, otros no sienten nada, pero tu cuerpo se calienta un poco más y tu ritmo cardiaco se acelera, sientes un poco de nervios. La náusea puede ser incontrolable o tolerable y hay una sensación de mareo y pérdida de equilibrio aunque puedes permanecer consciente. Puede ser necesaria una segunda toma, debido a que en la primera, la liana ayahuasca hace su efecto IMAO en el intestino y con la segunda toma las ármalas contenidas en el brebaje entran de forma más directa al torrente. En promedio, una hora más hace falta para percibir los efectos visionarios de la ayahuasca. Todo el tiempo permaneces con lucidez, consciencia de tu cuerpo, del tiempo y el espacio, pero paulatina o repentinamente vienen a ti imágenes hermosas, grecas de colores neón, fractales, mandalas, y comienza una experiencia visual maravillosa. Pasados los momentos de visualizaciones viene uno muy importante, el momento de entrar en tu interior. Algunos la consideramos la última puerta de la consciencia, el último vestigio del apego y la dependencia, el miedo a dejarse llevar por el poder sanador de la Ayahuasca. Es un momento donde te puedes “quedar en la puerta” y no entrar a la verdadera experiencia del encuentro. Para poder entrar te recomiendo liberarte, dejarte ser, ponerte suave. Es la sensación de caída, el vértigo de la mente, el temor al desapego los que en ocasiones te impiden llegar a la “liberación”, también influyen otros factores como una inadecuada dieta, el consumo previo de drogas, consumo de otras plantas de poder o algunos fármacos, así como los motivos malsanos, las falsas expectativas, objetivos recreativos y falta de respeto a lo ancestral. Sin embargo, si no alcanzas la epifanía, por motivos conocidos o desconocidos, la ayahuasca trabaja en tu ser. Ésta es una de las razones por la que muchos maestros de la Ayahuasca recomiendan al menos tres ingestas continuas o separadas en el lapso de un año. En el momento de tu propio encuentro te ayudamos con la música y los cantos chamánicos, los rezos y el manejo de la energía reinante, la paz ambiental, los aromas y la atención que te proporcionamos, pero te ayudas más con la liberación de tus sentimientos, el deseo de dejarte llevar de la mano de la mano de la Abuela Vegetal. Ahí es donde comienza el verdadero encuentro. Como dije, en ningún momento pierdes la consciencia, sabes que es lo que pasa a tu alrededor, a veces se pierde la voluntad del cuerpo (la sensación de no tener huesos) y todos los sentidos se agudizan increíblemente, reconociendo cosas que habías olvidado sentir… y comienzas a verte hacia adentro. Esta es la parte más difícil de explicar, porque no hay que entenderla, sino sentirla. Lo más aproximado en mi burdo lenguaje para poder acercarte a la experiencia, sería decir que puedes sentirte, pensarte, observarte. La experiencia puede ser fuerte, al enfrentarte a los demonios del pasado, a los miedos, la tristeza, el dolor y convertirse en una experiencia sublime, llena de entendimientos, de cierre de ciclos, de perdón, de liberación; hasta renacer, hasta reintegrarte. Sentir que la Ayahuasca te toma como una madre, como una abuela y te raspa el interior con un cuchillo de piedra mientras te arrulla.Te limpia, purga, perdona, te otorga una cantidad de información impresionante (le decimos el USB energético), te ama. Y ese es el punto. El amor incondicional. Tan difícil es expresar con palabras el “amor incondicional” como la “ayahuasca”, y es que se trata de lo mismo.
Madre Tierra y Padre Sol

Soy hijo de la Madre Tierra y del Padre Sol. Volver al Blog 29 de septiembre de 2024 AlbertoArmas Imagen generada con I.A. Entierro los pies en la tierra y levanto mis manos al cielo. De noche salto entre realidades aunque a veces siento miedo. Mis cantos se los lleva el viento, la lluvia arrasa mis deseos y mi historia la devora el fuego. El animal es mi guía, la planta mi alimento, la oscuridad es mi aliada y la Luz mi sustento. Creo en el presente, predico el amor intenso; comparto la Ayahuasca, la risa es mi remedio. Tengo el corazón de jade, los ojos de obsidiana, mi amigo es el chamán y el enemigo: mi maestro. El rayo me protege, las flores son mis armas, la muerte mi aliada y la montaña mi templo. Giro contigo en este viaje por el Universo. Salte de la “realidad”, no temas despertar en el sueño. Ríndete ante la verdad: Nada de lo que crees es cierto.