JAGUAR NEGRO · TESTIMONIAL

TESTIMONIOS

“Aquí cuentan la experiencia quienes estuvieron en ella"

/ VOZ 01 · DIVINIDAD

“ME MOSTRÓ QUE
SOY UNO CON DIOS,
QUE TODOS
SOMOS UNO,
QUE YO ERA
CADA SER.”

La experiencia que tuve fue hermosa. Me mostró que soy uno con Dios, que todos somos uno, que yo era cada ser. Me mostró que decidimos venir a vivir experiencias para poder comprender mejor. Que no existe la muerte y que no hay nada malo.

Todas las personas que conozco aquí, allí eran conscientes y sabían lo que yo sentía y pensaba. Eso no les importaba porque, aparte de vivir su experiencia, estaban aquí para ayudarme a comprender.

Fue la mejor experiencia que he tenido. Me mostraron que todo pasa a la misma vez. Eso no sabría cómo explicarlo, pero me mostraron que todo pasa a la misma vez: no existe el tiempo. No hay pasado o futuro, solo presente.

Me encantó la experiencia.

— Francisco Javier Perez Salomón

LUZ· PARTE I

LUZ · PARTE II

Esto fue a inicios de enero de este año. Lo cuento como un relato…

Mi nombre es Iván Hernández.

Alguna vez…

Alguna vez libré una batalla. No era una batalla física, sino un encuentro profundo donde dos energías, el bien y el mal, querían reclamarme como algo propio, como si yo fuera un trofeo.

La energía de la luz me mostró aspectos bondadosos de mi vida. Con mucho amor, me dejó ver el potencial que tengo para ser una buena persona e infundir un amor profundo y genuino en los corazones de los demás.

La energía de la oscuridad me mostró mi lado que siempre cuestiona por molestar, el que puede ser negativo, vengativo, incomprensivo, egoísta… el que siempre quiere o cree tener la razón. Ese lado que todos negamos, pero que todos llevamos dentro.

Yo estaba ahí, solo como observador. Después de un tiempo, vi cómo ambas partes seguían en conflicto, luchando por “reclamarme” como suyo.

Cuando abracé a la luz, le di amor y gratitud… me mostró su verdadero rostro. Y con total claridad vi que era YO.

Cuando me acerqué a la oscuridad, recibí insultos, golpes, odio, rabia y resistencia. Pero no me detuve: abracé a ese ser y le di amor. Y, para mi absoluta sorpresa, descubrí que también era YO.

Ahí entendí algo profundo: no somos uno u otro, somos ambos.

Lecciones que me dejó este encuentro:

Cuidado con cómo te hablas a ti mismo.

Sé consciente y busca ser un “alquimista” de tu mente: transforma lo negativo.

Actúa siempre con amor hacia personas, lugares y situaciones.

Suelta el ego: no eres más ni menos que nadie en este planeta.

Reconoce que tienes tantos defectos y virtudes como seas capaz de ver en los demás.

Un abrazo no siempre resuelve todo… pero ayuda más de lo que imaginas.

¿Cuándo fue la última vez que te abrazaste y te dijiste: “Te amo”?

+ TESTIMONIO 03 · NOCTURNO

“HOY CERRÉ TODO
EL PROCESO
Y ME SIENTO
LIBRE.”

Honestamente, tuve un encuentro con mi ser que alineó todas las cosas negativas que no sabía que me estaban pasando.

Me dejé llevar por la abuela Ayahuasca. Fue muy duro y difícil para mí perdonar, escupir todos mis demonios. Atravesé muchas batallas y ahora me siento limpio, liberado.

Sentí el apoyo de mis jaguares. Mi proceso sí duró entre ocho y diez horas: fue súper intenso, profundo. Hoy cerré todo el proceso y me siento libre, alineado, comprometido conmigo, con Dios y con el universo.

Gracias, Jaguar Negro. Carlos, que Dios y el universo te protejan a ti y a tus jaguares. Un abrazo muy fraternal y sincero.

— Rubén Hernández

— Amor por encima de Todo

“MI EXPERIENCIA
FUE MUY ESPECIAL
Y ME DEJÓ
UNA GRAN PAZ
INTERIOR.”

Mi experiencia fue muy especial y me dejó una gran paz interior. Leer sus historias me inspira mucho y me llena de curiosidad por seguir aprendiendo de este camino.

Siento que cada vivencia es única y valiosa. Ya quiero volver a participar para seguir profundizando en este hermoso proceso. 🫶

“Siento que cada vivencia es única y valiosa.”

— Inés

Amanecer 05

“Fue incómodo por momentos, pero fantástico.”

— Martha Angelica

“LA AYAHUASCA
ME MOSTRÓ
LA VIDA.”

Iba con la idea de vomitar o que me diera diarrea, jajaja, pero en esta ocasión no pasó.

También iba con la intención de observar mis bloqueos en el amor y la Ayahuasca me mostró la vida. Fue increíble: vi formas geométricas, colores, vi el sonido. Me mostró esas formas en la tierra y me llevó a otros planetas a mostrarme vida en formas y colores que nunca había visto.

Vi cómo los árboles se convertían en gigantes que nos observaban; vi sombras cada vez que salía al baño.

La Ayahuasca me dijo que no iba a vomitar ni tener diarrea porque se iba a quedar conmigo para sanar.

Fue incómodo por momentos, pero fantástico.

Cada vez que el chamán tocaba los ícaros, parecía que la Ayahuasca tomaba vida y se activaba dentro de mí. Tuve la sensación de ya haber estado ahí, sintiendo en mi cuerpo los efectos de la Ayahuasca y la familiaridad de la vida que me enseñó.

+ VISIÓN Y CANTO SAGRADO

“DURANTE TODA
LA NOCHE TUVE
UNA CONEXIÓN
MUY ESPECIAL
CON LOS ÍCAROS.”

Hola, buen día.

Durante mi experiencia estuve, según yo, danzando sentado en mi lugar. Al día siguiente amanecí moderadamente adolorido desde los dedos de las manos hasta la cadera.

Al inicio de la noche, ya bajo el efecto de la Ayahuasca, empecé a darme automasaje prácticamente en todo el cuerpo. Esto ya lo había sentido en otras dos ocasiones en las que había tomado Ayahuasca.

Durante toda la noche tuve una conexión muy especial con los ícaros, especialmente con uno que cantó Axel. No recuerdo la letra, solo el tambor que tocaba, y sentía que yo los dirigía.

Ojalá comprendiera por qué tengo esa inclinación hacia la música. Algo en mí me decía y me hacía danzar sentado.

Además, prácticamente toda la noche estuve salivando de manera importante, al igual que al día siguiente. No sé si sería parte de la limpieza de la Ayahuasca.

En general, esa fue mi experiencia en esta ocasión. La roca que estaba frente a mí me parecía la cabeza de una anaconda; así la veía.

Les agradezco mucho a todos, en especial a Axel, que me ayudó cuando tuve que ir al sanitario.

Un fuerte abrazo 🤗 y bendiciones 🙏.

TODA

LA NOCHE

CONEXIÓN CON LOS ÍCAROS

“Algo en mí me decía y me hacía danzar sentado.”

— Jash

✱ ENERGÍA DE LA PLANTA MAESTRA

“SOY ESPÍRITU.
Y, AUN ASÍ,
ELIJO CUERPO.”

El Team de Jaguar Negro fue esa fuerza que me acompañó durante toda la ceremonia. Me confirmó que este camino es mío, que estas puertas ya están abiertas para mí y que tengo la fortaleza para recorrerlas.

Durante el proceso salí de mi cuerpo en múltiples ocasiones. Pude verme desde afuera, con un rostro simbólico semejante a un escarabajo sagrado: arquetípico, ancestral, más allá de cualquier identidad cotidiana. Esa visión me reveló la fragilidad y la construcción de la forma, invitándome a soltar lo que creo ser.

A lo largo del viaje apareció un mantra persistente, firme, casi amoroso: “Desidentifícate”.

Ese llamado me condujo a disolver mis límites, a salir del nombre, del tiempo, del concepto. En ese estado comprendí la cárcel invisible de nuestras formas: el lenguaje que reduce, el tiempo que constriñe, el nombre que acota, la identidad que encierra.

En el punto más álgido, un espíritu ingresó en mi cuerpo. Pronunció una sola palabra: “Abuela”.

Ese llamado fue un umbral. Sentí mi cuerpo como quien vuelve a nacer: vibrando, respirando, descubriendo que ser carne es un privilegio del espíritu que encarna para experimentar lo finito.

Comprendí que elegimos cuerpo: elegimos vista, tacto, olor, emociones, límites, cansancio, respiración. Elegimos experimentar aquello que el espíritu puro no puede.

Vi con claridad que la vida es una danza entre recordar quiénes somos y olvidar para poder vivir.

La noche estuvo llena de mensajes: el aleteo de una lechuza blanca que escuchó mi cuerpo y celebró mi espíritu; el reconocimiento de que incluso lo más cotidiano puede ser sagrado cuando se vive con presencia.

La medicina me mostró el propósito esencial de encarnar: sentir, vivir, experimentar, amar, llorar, tocar, respirar, transformar.

Me recordó lo fácil que es distraerse en las estructuras de Saturno: la moral, el deber, el tiempo, los roles, las exigencias.

Algo en mí quedó muy claro: soy espíritu. Y, aun así, elijo cuerpo.

“Ser carne es un privilegio del espíritu que encarna para experimentar lo finito.”

— Barkigia

/ ESTÉTICA DE LO REAL

“El amor y la misericordia son medicinas del alma y del corazón…”

— Blanca

“INCLUSO
EN EL
‘NO EFECTO’
ESTÁ
EL EFECTO.”

¡Hola! Es muy difícil resumir verbalmente algo tan inmenso; trataré de ser breve…

Desde la primera vez, y en cada una de las veces que he tenido la experiencia, he conocido a Dios y he hablado con Él de manera muy directa.

Las primeras dos ocasiones fueron fundirme con el Todo, regresar a la Fuente. Ha sido lo más hermoso que he podido vivir, porque todo fue en forma de recuerdos y sensaciones.

A partir de ahí, en cada sesión Dios me habla de manera muy directa y me permite conocerlo en todas sus formas, porque me dice que Él es todo y todos.

La enseñanza es básicamente la misma cada vez, pero la forma de darme la lección es distinta. Incluso en el “no efecto” está el efecto.

En resumen, he aprendido que:

✔️ Yo soy Dios.

✔️ El mundo exterior es un reflejo de mi mundo interior, siempre.

✔️ “Ama a tu prójimo como a ti mismo” no es un mandamiento religioso; es tecnología pura del alma que se aplica incluso a nivel atómico y nanotecnológico.

✔️ El amor y la misericordia son medicinas del alma y del corazón…

Le tengo un profundo respeto, amor y admiración a Jaguar Negro, desde el líder hasta los aprendices que están o que alguna vez fueron parte.

Infinitas gracias por todo. 🙏🏻

“LA VERDADERA
MEDICINA TAMBIÉN
ESTÁ EN ESCUCHAR
EL TIEMPO PERFECTO
DE NUESTRO
PROPIO PROCESO.”

09 / FUEGO INTERIOR

“Desperté con una paz que hacía mucho tiempo no sentía.”

— Paola Gutierrez

Mi experiencia con la ceremonia de Ayahuasca con Jaguar Negro en Xochimilco.

Llegué a esta ceremonia en un momento de mucha transformación personal. Venía trabajando en mí desde hacía tiempo, pero sentía que necesitaba encontrar más claridad sobre mi camino espiritual y sobre varios procesos emocionales que aún seguían abiertos.

La experiencia comenzó mucho antes de la toma. Participar en la ofrenda a la Pachamama, trabajar en la chinampa, agradecer a la tierra y entrar al temazcal me permitió conectar profundamente con la naturaleza y conmigo misma.

El temazcal fue una experiencia muy intensa; sentí que revivía mi propio nacimiento y, al salir, incluso me desmayé. Con el paso de las horas entendí que también estaba renaciendo de alguna manera.

Durante la ceremonia pensé que “no estaba conectando” porque, a diferencia de otras personas, no tuve grandes visiones desde las primeras tomas. Eso me generó mucha frustración. Sin embargo, al final comprendí que cada proceso es distinto y que la medicina trabaja de formas diferentes en cada persona.

Lo más valioso para mí ocurrió durante el descanso. A través de los sueños pude observar con mucha claridad relaciones importantes de mi vida, reconocer responsabilidades que nunca había asumido y comprender que el amor también implica dejar ir cuando dos personas ya no están caminando hacia el mismo lugar.

Desperté con una paz que hacía mucho tiempo no sentía.

También recibí orientación para continuar mi camino espiritual con humildad, entendiendo que esto no termina en una ceremonia, sino que apenas comienza con el trabajo diario de integración.

Me llevo una profunda gratitud por el cuidado del equipo, el respeto con el que fue guiado todo el proceso y el espacio seguro que se creó para cada participante.

Más que buscar experiencias extraordinarias, aprendí que la verdadera medicina también está en escuchar el tiempo perfecto de nuestro propio proceso.

Gracias a Jaguar Negro por acompañarme en este renacimiento.

✱ CIERRE DE CICLO · COMUNIDAD

“AHÍ VI
Y AGRADECÍ
MI VIDA,
EL ESTAR VIVO.”

Fue mi primera toma de Ayahuasca. Busqué a Jaguar Negro porque fue quien más confianza me generó.

En la primera toma escuché cantos a un lado de mí, cantos que no eran de Jaguar. Después escuché que alguien me habló.

En la segunda toma fue cuando la magia comenzó. Empecé a ver mucha geometría e imágenes muy bonitas. Vi cómo los árboles que estaban cerca comenzaron a vibrar.

Cuando me dieron la tercera toma, comencé a ver el aire; veía cómo entraba en mí y salía. Ahí vi y agradecí mi vida, el estar vivo.

Vi a mis papás —aún viven—, vi a mis abuelos paternos, a sus padres y a los padres de sus padres. Fue una experiencia muy conmovedora. Hasta sentí estar en el reino de los muertos.

Hubo aromas de incienso que me hacían estar en un plano muy diferente al nuestro.

En verdad me encantó mi experiencia. Volvería nuevamente, pero después de procesar toda la información que me llegó.

Muchas gracias, Jaguar Negro y Jaguar Blanco.

— Snake

“Fue una experiencia muy conmovedora.”

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